Cubre los gastos y trámites necesarios cuando una persona fallece, para poder ayudar así a los familiares en momentos tan difíciles.

Se trata de un seguro familiar, en el que se suelen incluir a todos los miembros de la casa, para tener la tranquilidad de saber que, en el momento del fallecimiento de un asegurado, será la compañía aseguradora la que se ocupe de todos los trámites, para que el sepelio o incineración se realice correctamente y además, corra con los gastos que ocasionen los servicios funerarios.

Las pólizas de seguro de decesos son un ramo atípico en el sector de seguros en Europa, pero muy presentes en la sociedad española. Es una póliza de seguros que no tiene carácter indemnizatorio, sino de prestación de servicios (en general sobre gastos relativos a los servicios funerarios), estando el coste medio de un sepelio en unos 2.500 euros.

Según informaciones publicadas, la mitad de la población española dispone de póliza de seguro de decesos, presentando como característica específica de contratación, el traspaso de este tipo de seguro de manera generacional, manteniendo incluso la misma compañía de seguros de padres a hijos. Asimismo, la tipología del cliente de suscripción de este tipo de seguros, es la de una unidad familiar con dos hijos, siendo el tiempo medio de suscripción de la póliza de seguro de decesos, de un mínimo de doce años.

Las compañías de seguros tienen interés en este tipo de segmento del sector de seguros, donde se continúa con una subida en la contratación de estas pólizas a pesar de la crisis, motivada en parte por el factor emigración, siendo uno de los pocos ramos de seguros que presenta un crecimiento constante. De hecho, son muchas las compañías que ofrecen la repatriación al país de destino, con el objetivo de incluir a una población en auge en los últimos años en nuestro país, los emigrantes.

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